Lo curioso es que ya ni nos damos cuenta. Lo hacemos todos los días y hemos terminado pensando que es la única forma de trabajar. Lleva tantos años haciéndose así que nadie se plantea si realmente tiene sentido seguir trabajando de esta manera.
- Ahora haz un cálculo muy sencillo.
Imagina que preparar un presupuesto te lleva unos 20 minutos y que haces cinco presupuestos al día. Eso significa que estás invirtiendo más de **30 horas al mes** únicamente en buscar productos, comparar precios, revisar stock y comprobar qué mayorista ofrece las mejores condiciones.
Treinta horas.Casi una semana de trabajo al mes dedicada únicamente a recopilar información que ya existe, pero que está repartida entre diferentes plataformas.
Ahora hazte otra pregunta.
**¿Cuánto cuesta una hora de trabajo en tu negocio?**
Si entre salario, Seguridad Social y el resto de costes un empleado supone para la empresa unos **2.200 € al mes**, esas 30 horas representan aproximadamente **400 € mensuales**, cerca de **5.000 € al año**, invertidos únicamente en comparar información entre distintos mayoristas.
El problema nunca ha sido comparar precios. El problema es el tiempo que pierdes haciéndolo.
Y eso suponiendo que todo salga bien. Porque ese cálculo solo tiene en cuenta el coste de las horas trabajadas. No tiene en cuenta las ventas que no llegas a cerrar, el tiempo que dejas de dedicar a tus clientes o las oportunidades que pierdes por responder más tarde que tu competencia.
Porque mientras ese empleado está cambiando de una web a otra, no está atendiendo clientes, no está cerrando ventas, no está haciendo seguimiento de presupuestos pendientes ni está dedicando tiempo a hacer crecer el negocio. Ese es el verdadero coste que muchas empresas ni siquiera llegan a calcular.
Hay otro problema del que casi nunca se habla. Mientras tú estás comparando mayoristas, tu cliente está esperando. Y probablemente también haya pedido presupuesto a otras empresas. Muchas veces creemos que perdemos una venta porque otro distribuidor ha ajustado más el precio. Pero la realidad es que, en muchas ocasiones, simplemente respondió antes. El cliente necesitaba una respuesta rápida y la obtuvo en otro sitio.
El cliente no sabe el trabajo que hay detrás de un presupuesto. No sabe que has abierto seis portales diferentes ni que has tenido que comprobar el stock producto por producto. Solo sabe que una empresa le ha enviado el presupuesto antes que otra.
En un mercado donde cada vez hay más competencia, responder rápido es casi tan importante como ofrecer un buen precio.
Hace tiempo nos hicimos una pregunta muy sencilla: ¿de verdad tiene sentido que en 2026 sigamos preparando presupuestos exactamente igual que hace diez años?
La respuesta fue no. Y ahí empezó a tomar forma XATA.
No para sustituir a los mayoristas ni cambiar la forma de comprar, sino para simplificar todo ese proceso. En lugar de entrar en varias webs, buscar el mismo producto una y otra vez y hacer comparaciones manuales, XATA reúne toda esa información en una única búsqueda para que puedas ver en segundos qué mayorista tiene mejor precio, cuál dispone de stock y cuál ofrece las mejores condiciones para cada operación.
Durante años hemos aceptado que perder tiempo comparando mayoristas formaba parte del trabajo.
Nosotros creemos que no.
Porque un distribuidor aporta valor cuando asesora a sus clientes, cuando vende y cuando hace crecer su negocio. No cuando pasa media mañana cambiando de una web a otra buscando el mismo producto.
Quizá la pregunta ya no sea cuánto cuesta XATA.
La verdadera pregunta es cuánto dinero te cuesta seguir trabajando como hasta ahora.
Da el siguiente paso
Busca una vez. Compara todos tus mayoristas.
Los primeros 100 clientes disfrutan de un 50 % de descuento durante sus primeros 6 meses.
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